Parece que fue ayer cuando salio la noticia del gran Lavianense querido por todo el mundo que le conocía, y que al dia de hoy le llevamos en el corazón.
Fallece Manolo Morán, una de las voces entrañables de Asturias
El cantante murió en su domicilio de Laviana a los 59 años.
"Se ha ido una de las mejores voces de Asturias, pero lo peor es que me ha dejado mi hermano", con la voz quebrada por la emoción, Pepín Robles trataba de asimilar la muerte de Manolo Morán, su amigo del alma. El cantante lavianés, de 59 años, fallecía ayer en su domicilio de Pola de Laviana al no poder superar los efectos de una grave enfermedad que le afectaba desde hace meses. El cuerpo recibirá hoy sepultura en su localidad natal a las cuatro de la tarde.
La muerte de Morán ha salpicado con dureza tanto a los propios amigos del cantante lavianés, que harían falta decenas de manos para contarlos y al propio sector de la música asturiana, sobre todo a la más humilde. Chus Pedro, solista de Nuberu, es uno de los personajes que se cataloga como tal. "Manolo era un currante de la música. La verdad es que siento una pena inmensa porque era un paisano como una viga", explicó Chus Pedro.
Todos los amigos y allegados que ayer se acercaban al tanatorio de Pola de Laviana recordaban su pasión por la música, a la vez que hacían mella en el hecho de que, a pesar de la gran voz que poseía Manolo Morán, nunca hubiese triunfado en el mundo de la música. "Manolo podía haber sido algo enorme, pero le faltaba la ambición necesaria. Se conformaba con cantar para sus amigos", recordaba Pepín Robles al tiempo que ultimaba su viaje desde Palma de Mallorca para estar hoy despidiendo a su amigo.
En el recuerdo de todos está el gran momento que le tocó vivir el año pasado a Manolo Morán, junto a Robles, cuando ambos recibieron en Madrid el Premio Nacional de la Música en el apartado de canción en asturiano. "Fue uno de nuestros mejores momentos", explicaba Pepín Robles. El tema gracias al que se impusieron, Nunca mais , es al última gran joya que ha dejado Morán, dentro de su primer y único trabajo discográfico Sentimientu asturianu .
El disco quedará como reflejo de lo que era capaz Morán. Sentimientu asturianu supuso su único paso por los estudios. "Puede morir a gusto, ahí queda reflejada su obra", comentó Chus Pedro.
Manolo Morán deja atrás innumerables conciertos a la largo de la geografía asturiana, sobre de la cuenca del Nalón, el lugar donde nació y vivió hasta su muerte. Pola de Laviana echará en falta al cantante. "En Laviana, sin Manolo me falta la mitad", asentía un emocionado Pepín Robles que no terminaba de creerse la noticia.
La muerte de Morán ha salpicado con dureza tanto a los propios amigos del cantante lavianés, que harían falta decenas de manos para contarlos y al propio sector de la música asturiana, sobre todo a la más humilde. Chus Pedro, solista de Nuberu, es uno de los personajes que se cataloga como tal. "Manolo era un currante de la música. La verdad es que siento una pena inmensa porque era un paisano como una viga", explicó Chus Pedro.
Todos los amigos y allegados que ayer se acercaban al tanatorio de Pola de Laviana recordaban su pasión por la música, a la vez que hacían mella en el hecho de que, a pesar de la gran voz que poseía Manolo Morán, nunca hubiese triunfado en el mundo de la música. "Manolo podía haber sido algo enorme, pero le faltaba la ambición necesaria. Se conformaba con cantar para sus amigos", recordaba Pepín Robles al tiempo que ultimaba su viaje desde Palma de Mallorca para estar hoy despidiendo a su amigo.
En el recuerdo de todos está el gran momento que le tocó vivir el año pasado a Manolo Morán, junto a Robles, cuando ambos recibieron en Madrid el Premio Nacional de la Música en el apartado de canción en asturiano. "Fue uno de nuestros mejores momentos", explicaba Pepín Robles. El tema gracias al que se impusieron, Nunca mais , es al última gran joya que ha dejado Morán, dentro de su primer y único trabajo discográfico Sentimientu asturianu .
El disco quedará como reflejo de lo que era capaz Morán. Sentimientu asturianu supuso su único paso por los estudios. "Puede morir a gusto, ahí queda reflejada su obra", comentó Chus Pedro.
Manolo Morán deja atrás innumerables conciertos a la largo de la geografía asturiana, sobre de la cuenca del Nalón, el lugar donde nació y vivió hasta su muerte. Pola de Laviana echará en falta al cantante. "En Laviana, sin Manolo me falta la mitad", asentía un emocionado Pepín Robles que no terminaba de creerse la noticia.
El 20 de Febrero de 2005, Domingo, fue ejecutado el último deseo de Manolo Morán Casielles, el esparcimiento de sus cenizas por todo lo alto de la colina más alta de Laviana (1), concejo asturiano donde nació y pasó los 59 años (2) que duró su existencia.
Tras un periodo trabajando como minero (3), una prejubilación le permitía patear los montes asturianos un día tras otro. Su pasión por la montaña sólo era equiparable con la de canturrerar, con su magno vozarrón de tenor, toda tonada y copla popular astur que llegaba hasta sus oidos.Años antes, en la banda municipal de Pola de Laviana, Manolo y Pepín Robles (4) descubrieron su vocación musical, uno como saxofonista y el otro con un clarinete entre sus manos. Robles desarrolló ese aprendizaje hasta convertirse en uno de los autores más célebres de tonada asturiana. Morán se limitó a actuar al frente de diversas orquestinas por la cuenca minera del Nalón.
"Era un talento en estado puro, pero tan humilde y carente de pretensiones que no había forma de convencerle para que grabara discos", rememoraba Pepín.
Pero en el año 2003 aconteció la convención. Manolo registró su primer trabajo discográfico, "Sentimientu asturianu", que incluía la canción "Nunca máis" -Pepín se la escribió- , con la que obtuvo el Premio de la Música a la mejor canción en asturiano (5). El día que le entregaron el premio, Pepín se lo dedicó a las víctimas de la marea negra del "Prestige" y a los voluntarios que acudieron a limpiar las costas gallegas de chapapote (6), mientras Manolo, con la vista empañada por la emoción, era incapaz de articular palabra.
El intérprete de piezas como "La montaña" y "Pescadores" confiaba en volver a colaborar con Robles para la grabación de una zarzuela en torno a "La aldea perdida", la novela de Palacio Valdés. Una esclerosis degenerativa, que le había dejado sin habla y con la movilidad muy reducida en los últimos meses, se lo impidió.(1) La Peña Mea(2) 59 es número primo(3) 28 años en HUNOSA(4) Amigo del alma(5) Abril de 2004(6) Asfalto más o menos espeso que se halla en México y las Antillas. En Cantabria y Galicia, alquitrán.
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